El dulce amargo de la rebelión

28 02 2013

Los caficultores han puesto en jaque a las autoridades

Por Susadny González Rodríguez

Algo está pasando en Colombia. El pueblo se espabila y el eco de sus retumbos parecen no alcanzar los oídos del del presidente Juan Manuel Santos, renuente a debatir -en la mesa de negociaciones- el modelo económico vigente. Sin embargo, la discusión emerge cual raíz nutrida por el fuero militar y la violenta acumulación de la tierra, quizás porque, como afirma Horacio Duque,  la lucha de clases demanda transformación profunda mediante la construcción cotidiana de alternativas, de resistencias, de nuevos horizontes políticos.

Los caficultores han puesto en jaque a las autoridades, y recrudecido -si fuera esto posible- la crisis del sector, arrastrando al país -puntero en la exportación de café- a una de las peores caídas de su historia. Sucede que para los trabajadores del grano y otros gremios del campo, que sostienen también las banderas de la protesta, la “revolución agraria” santista es un fiasco. Realidad que se coteja en los diálogos de paz iniciados en noviembre último.

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“Sólo un Dios nos puede salvar”

18 01 2012

O cambiamos de rumbo o nuestra civilización pone en peligro su futuro.

Por Leonardo Boff* (Tomado de Adital)

Esta frase no viene de ningún papa, es de Martin Heidegger (1889-1976), uno de los más profundos filósofos alemanes del siglo XX, en una entrevista concedida al semanario Der Spiegel el 23 de septiembre de 1966, pero solamente publicada el 31 de mayo de 1976, una semana después de su muerte. Heidegger siempre fue un atento observador de los destinos amenazadores de nuestra civilización tecnológica. Para él la tecnología, como intervención en la dinámica natural del mundo para beneficio humano, ha penetrado de tal manera en nuestro modo de ser que se ha transformado en una segunda naturaleza.

Hoy en día no nos podemos imaginar sin el vasto aparato científico-técnico sobre el cual está asentada nuestra civilización, pero está dominada por una compulsión oportunista que se traduce en la fórmula: si podemos hacerlo, también nos es permitido hacerlo sin ninguna otra consideración ética. Las armas de destrucción masiva surgieron de esta actitud. Si existen, ¿por qué no usarlas?

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